A Antonio Deltoro
Me enseñó a jalar la brida del caballo,
a contener en formas sutiles el impulso
de correr el llano abierto
de la hoja en blanco.
Me enseñó a esperar,
a mirar el milagro del silencio propio,
a rumiar el paso lento de la luz sobre la mesa.
Desde entonces callo,
escribo menos;
ya el galope no me tienta tanto
y me importa poco en realidad
que digan que voy lento.
Que otros se apresuren a poblar el mundo
de sonidos prescindibles, de cabriolas,
del tambor veloz pero sin ritmo
del correr incontinente de sus dedos.
Yo caminaré detrás, despacio,
con pies zurdos, pasmados, maliciosos;
catando, atendiendo,
absorto en la quietud y la potencia
que puebla el interior de cada ser,
de cada cosa.
Adán Brand (Aguascalientes, México, 1984), licenciado y maestro en Lingüística Aplicada en la Universidad Nacional Autónoma de México, ha publicado los libros de poemas: Soy más humano cuando como vegetales (2015) y Animalaria (2018).


