Traducción de Eliahu Toker
Mientras escribía, con ojos cerrados…
Mientras escribía, con ojos cerrados,
un poema
sentí de pronto arder sobre mi mano un fuego
y cuando desperté, de las negras llamas
del papel brotaba, como una flor,
el aliento de un nombre: Dios.
Pero mi pluma, maravillada y temerosa,
borró ese nombre y escribió en su lugar
otro más familiar: Hombre.
Desde entonces, como un pájaro invisible,
me persigue siempre una voz
que picotea en las raíces de mi alma:
-¿Por quién me has cambiado?
Del bosque
1940
Ante un cálido montículo…
Ante un cálido montículo de bosta equina
caliento, caliento mis manos heladas.
Caliento mis manos y mi corazón se entristece:
Qué poco entendí y reconocí hasta ahora
la grandeza de lo pequeño…
También puede suceder
que se haga canto de sublime belleza,
de un montoncito de bosta, este cálido aliento.
Bosque de Vilna
Diciembre 15 de 1941
Ejecución
Cavo una fosa como se debe y ordenan
y busco consuelo en la tierra entretanto.
Un golpe de azada y aparece debajo
debatiéndose, patético, un pequeño gusano.
Mi azada lo corta y sobreviene un milagro:
el gusano partido se hace dos, se hace cuatro.
Otro corte de nuevo y se multiplican los cuatro,
¿y todos estos seres creados por mi mano?
Vuelve el sol entonces a mi ánimo sombrío
y la esperanza fortalece mi brazo:
si un gusanito no se rinde a la azada,
¿eres tú acaso menos que un gusano?
Gueto de Vilna
Mayo 22 de 1942
Las planchas de plomo
de la imprenta de Rom
Como dedos que se estiran por entre barrotes
para atrapar el aire luminoso de la libertad,
nos deslizamos en la noche para cargar
las planchas de plomo de la imprenta de Rom*.
Nosotros, los soñadores, debemos volvernos soldados
y fundir en proyectiles el espíritu de plomo.
Y abrimos de nuevo el cerrojo
de ese eterno refugio hogareño.
Blindados por las sombras, al resplandor de una lámpara,
derramamos las letras línea a línea,
como los abuelos, hace siglos, en el templo
derramaban aceite en los candelabros.
El plomo refulge al hacerse bala;
pensamientos fundidos letra a letra
-una línea de Babilonia, una de Varsovia-
hierven, corren a adoptar la misma forma.
Latente bajo palabras, el heroísmo judío,
con su estallido debe conmover al mundo ahora.
Y quien haya visto las armas en el gueto
aferradas por heroicas manos judías,
vio debatirse a Jerusalem,
caer sus muros graníticos;
entendió las palabras fundidas en los proyectiles
y en el corazón reconoció su voz.
Gueto de Vilna
Setiembre 12 de 1943
* Imprenta de Rom: tradicional editorial judía de Vilna que editó, durante décadas, numerosos libros de plegarias y de estudio hebreos.
Elegía a la muerte de un elefante
… Y de pronto se detuvo su corazón en el zoológico.
Dentro de él, a un herrero invisible
se le deslizó el pesado martillo de entre las manos
y no pudo volver a levantarlo.
Las traviesas manzanitas rojas, inútiles,
ya tienen para él sabor a sombras.
Y allá lejos, en las junglas africanas,
tras Mozambique,
los patriarcas lo lloran.
Oasis
1960
Improvisación
No acumules avariento tus horas;
que el tiempo no se haga más el payaso.
Tiéndelas por sobre todos los abismos
y atrapa en una red al ocaso.
Que se echen a nadar los mares
y salten precipicio abajo
con tal de burlar a la muerte;
no te arrodilles en su teatro.
Arráncale la máscara
y échale tus horas rápidamente encima.
Los ancianos mueren en plena juventud
y los abuelos son solo niños disfrazados.
Oasis
1960
Un testigo
Prodigioso: una minúscula hormiga,
un átomo,
introduce en un rincón de su ojo, en pleno abismo,
el plomizo planeta del viejo elefante
y aún le resta una pizca
de tiempo y espacio para sus abuelos…
Y aún le queda una pupila disponible
para tragar al que testifica.
1965
Descalzo
Nos descalzamos
en medio de la ardiente ciudad.
Y realmente parecíamos
recién nacidos a merced del desparpajo.
Si con idéntica rapidez se pudiera
descalzar también por un instante
a los pensamientos de sus pesadas botas,
qué fácil sería salvar mil millas
de un salto descalzo
y caer en la infancia.
1968
El ojo del alma llora con imágenes…
El ojo del alma llora con imágenes
para uno mismo como para los demás,
para los demás como para uno mismo.
El ojo del alma llora con imágenes
como la caída del sol, con nubes:
¿Dónde y a quién confiarse?
Yo quemé mi mesa de trabajo. Era una vergüenza
inclinarse ante madera; y la remplacé por una salvaje
noche de pugna en el desierto, en la tienda de un águila,
donde el ojo del alma llora con imágenes
primerizas, que exigen: Describe, describe
para ti mismo como para el resto del mundo.
1968
La rosaviolín
Bajo la cálida lluvia que la resucita
despacito comienza a abrirse, a moverse
(a una con la niñez en la vieja memoria)
la rosaviolín en la caja negra.
Ya no necesita violinista;
ya no hay quien ensalce ni hay quien impreque.
Con esperanza y alegría suena, sin violinista,
en homenaje a una renacida cuerda.
En homenaje a una cuerda, a su latido
en homenaje a una abeja cuya miel es amarga
pero cuyo pinchazo es dulce, jugoso, florido;
en homenaje a un dolor renacido.
Rosaviolín
1974
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