El encontrar esta ciudad, me dije habrá de ser un signo del oscuro. Árboles parecidos, lentas calles, aves petrificadas junto
Nos encerró la lluvia en este breve ferrocarril de las palabras, cuando los antiguos paisajes navegaban hacia atrás y los
Primogénito Este niño de río, almacén de conquistas, terráqueo placer de limadura. Niño de aire fuerte que me templa el
«Elba Fábregas, Piedra demente en la poesía, peregrina de La Andariega, se expresa y realiza con vigor de descubrimiento y
1 ALBORADAS Una semilla de muerte engendra tus visiones… Peregrina de la permanencia abstengo mi sombra. El miedo -injerto en
Ala toda de luz Tiendo el alba y las horas no lo saben. Niño que fue, mi corazón alumbra otros
Para una respiración «Tú lo sabes, enantes también vine a pedirte mi limosna de paz» LUISA DEL VALLE SILVA/span> 1
I Se levantó y rompió la silla a golpes contra la mesa, ató pedazos de madera en un haz astilloso
-Como usted mismo ya dijo, la palabra poética «asume una peculiar y concentrada intensidad de poder nominativo». ¿Qué nombra, pues,
Hace pocos años que fui a pasar una temporada a Carmona; allí escribí La estrella de Vandalia, por lo que










