La letra pequeña

De joven, uno lee las mayúsculas,
los principales párrafos.
Tarda en leer el texto
que explica, más abajo,
con letra minuciosa e implacable,
lo que estaba tan claro.

De joven, uno piensa que la vida
le ofrece una bicoca;

y no ve el trapo.

 

DNI

Mi nombre ya lo sabes.
Mi patria es una tierra
de naranjos y olivos.
Como todos, a veces soy feliz;
luego las cosas vuelven a su sitio
-los pobres a su nada,
a su altivez los ricos-.
Me asombran esos viajeros.
-con envidia los miro-
que llegan desde el norte:
traen un plano
en el que mi ciudad se llama paraíso.

 

Los nombres

En unos cuantos nombres
está mi vida entera.
En unos cuantos nombres que resisten,
frente al tiempo y la niebla,

los años y los sueños
que viví se condensan.
María será siempre
la vida generosa y sin reservas.

Luis se llama el momento
en que un chiquillo advierte la nobleza
-que es cosa de diario,
y casi tan modesta-

Cecilia y Fefi, el nombre de mi infancia
-calles Real, Cadenas-
Gracia, el nombre de todo
lo que un joven desea.

Gracia y Consuelo, el nombre de mi vida
cuando no se doblega.

 

Casting

Aquí todos pretenden
el papel de su vida.

Mientras tanto, los vemos
decir una o dos frases
en comedias y dramas
que nunca tienen éxito.

Es raro el que consigue
interpretar a un héroe.

Con frecuencia terminan,
ya viejos y cansados,
en un papel de extras
sin nada que decir.

 

Recuerda

Versión de una versión

Antes que tú vivimos.
Nuestra época fue,
como será la tuya,
poco propicia a la felicidad.

Elegimos los versos,
un modo de contarte algunas cosas
que inquietarán también tu corazón.

Tal vez un día encuentres,
en un estante anónimo, este libro;
y algo en sus versos te conmueva,
hasta inclinarte a conversar un rato.

Tal vez un día, cuando yo no esté…
Recuerda que ningún honor,
ninguna gloria he perseguido.
Que en este casual encuentro
cifré toda esperanza.

 

El cine

La sesión infantil era un escándalo
de risas, gritos y emociones fuertes.
Los malos y los buenos, una historia
que a todos nos conmueve,

y aquel tipo tan rudo, el vigilante,
con su eterna y prosaica mala leche..,
El cine nos gustaba porque allí
el final era siempre

que el bueno se casaba con la chica,
que nosotros salíamos alegres
dejando la tristeza en los bolsillos
de aquel tipo sin suerte.

 

Historias cruzadas

Que por mayo era, por mayo…

Era a finales del setenta y cinco.
Era mayo también para nosotros,
que oíamos cantar una avecilla
-y un viejo disco de Jacques Brel-.

…………………………..Hoy tantos
recordarán la fecha como el fin
de una historia perversa e infinita,
como el principio de un hermoso tiempo
marcado por las grandes esperanzas
de nuestra juventud…

………………………………Yo sigo oyendo
-contigo, algunas noches memorables-
esa dulce avecilla más modesta:
ahora que los tiempos nos desmienten,
ahora que la vida se ha quitado
casi todas sus máscaras, no es poco.

 

Retrato de María Garza

Siempre añoró su infancia.
De memoria feliz, amaba el mundo
tan lejos de Galicia
os palleiros, la escuela-, hablaba mucho
de sus padres y hermanos,
como si aún viviera en aquel júbilo.
Fue bondadosa y nunca
se permitió un olvido ni el más pequeño lujo;
sonrió hasta el final,
para evitarnos la tristeza mientras pudo.

 

La segunda parte

Hijo de puta el tiempo que nos tasa
lo poco que la historia alcanzó a darnos
-un corazón alegre, aquellas ganas

de vivir… – y nos quita de las manos,
sin tregua, los amigos, la esperanza,
el pecho donde aún nos acunábamos…

Hijo de puta el tiempo que nos mata
-con más rigor a quienes son mejores-.
Inútilmente, contra él se afanan

los días y los sueños de los hombres.

 

La nueva poesía

Si cada vez que dos o tres amigos
publican unos versos y hasta un libro
en la nueva revista que ellos mismos

redactan, luego editan, promocionan
en algún suplemento…, está la cosa
madura para hablar de nueva ola…

Si cada vez que trinan y se ponen
como trapos (mejor, chupa de dómine),
edad de plata hay… tiene bemoles.


José Luis Blanco Garza (Pozoblanco, Córdoba, 1950) vive desde muy pequeño en Carmona, donde trabaja de maestro. Ha publicado el libro de poemas Relectura (Ed. S&C, Carmona, 1998). Su mejor definición de cómo debe ser la poesía la encontró, como muchos, primero en Bécquer: «Natural, breve, seca…» y algo después en la cita que Monterroso pone al frente de su último libro «Toda abundancia es estéril».