CARLOS PEZOA VÉLIZ. La vida es así
Carlos Germán Belli es uno de los poetas contemporáneos más importantes y singulares de nuestra lengua, tanto por su honda evolución interior –que va de un aplastante sentimiento de insignificancia a una entrelazada plenitud amorosa y espiritual– como por la amalgama de sus registros expresivos –provenientes de distintas épocas, sobre todo de la barroca–, que desarrolla entre los tres niveles de la escritura un vasto y dinámico mundo propio. El aparente anacronismo de su poesía es, en realidad, una vuelta de tuerca y una llamada de atención crítica sobre el peligro de frivolidad y la paulatina pérdida de significación formal del poema. De ahí que escribiera Mario Vargas Llosa que «no hay en la poesía de lengua española de nuestros días un poeta que […] haya construido su obra con más rigor […] y con menos facilidad». Pero este intrincado espesor verbal y sintáctico en ningún caso rebaja la emoción del poema, sino que la potencia, como si la calidad humana de su contenido emanara íntimamente de tan compleja estructura. Gracias a esta amplitud creadora, en consonancia con las implacables paradojas mismas del destino que plantea, la poesía de Carlos Germán Belli está a la vez dentro y fuera de nuestro tiempo. Por ello, sus hospitalarias estrofas, cerradas como entrañable refugio contra los embates de la vida y recitadas por él con su inconfundible y demorado tono salmódico, nunca nos dejan solos ante las eternas incógnitas.
No es la primera vez que el maestro peruano visita Carmona. Desde el año 2000 ha estado varias veces en nuestra ciudad, aunque solo esta de manera pública. Su lectura de hoy en los contornos de lo que fue hace siglos el Alcázar del Rey Don Pedro, enaltece su deferente relación con Palimpsesto.
FRANCISCO JOSÉ CRUZ
PALIMPSESTO 23. Lectura del poeta peruano CARLOS GERMÁN BELLI. 23 de abril de 2008





