A veces damos por hecho cosas que los demás no tienen por qué darlas y, sin embargo, es justo y necesario que las sepan. Una de ellas es que Palimpsesto en sus veintitrés años de existencia debe, sin asomo de duda, tanto su elaboración como sus contenidos, a la tarea común, inseparable, de Chari y mía. De modo que, aunque sea yo quien se dirija a ustedes, estas palabras son también suyas.

      El n.º 28 de Palimpsesto que ahora les presentamos persevera en el propósito de prestar oído a las voces poéticas del ámbito hispánico y otras lenguas del mundo, sin dejarnos llevar por prejuicios, modas o tendencias estéticas determinadas. Consecuentes con la filosofía de la revista, en estas páginas se reúnen poetas de diversos países, índole y edad, cuyas obras, a nuestro modesto entender, merecen ser atendidas por un motivo u otro, sobre todo las de aquellos autores menos difundidos en España, pese a la larga y personal trayectoria de algunos de ellos.

      Así, de entre los colaboradores, destacamos, por la relevancia de su figura y el estrecho trato con Palimpsesto –él dio incluso una lectura en Carmona hace dos años– a Manuel Díaz Martínez, poeta cubano, exiliado en Las Palmas de Gran Canaria, de quien publicamos, además de varios poemas, una extensa entrevista en la que aborda con entrañable sensatez sus vicisitudes vitales e ideas creadoras más significativas, como su creciente e inflexible conciencia crítica de los regímenes totalitarios –sean del color que sean–, la importancia de la técnica artesanal en la escritura poética, sus temas y tonos recurrentes o el fecundo influjo de la poesía española en la suya.

      Si Díaz Martínez abre el número, lo cierra el poeta guatemalteco Humberto Ak’abal, quien también ha leído en un par de ocasiones en nuestra ciudad. Al hilo del reciente cambio de era maya, Ak’abal nos escribe ahora sendos textos en verso y prosa sobre los acuciantes problemas de supervivencia de su cultura en un mundo tan convulso y, por ende, el abandono creativo en que se encuentra el k’iche’, su lengua materna, pese al reconocimiento internacional de su propia obra.

      Son también dignas de mención las autoras Circe Maia y Susana Benet. De la primera, nacida en Uruguay en 1932, el poeta asturiano Jordi Doce ha preparado una breve muestra de sus sobrios y lúcidos poemas, precedida de una pulcra introducción crítica. La segunda, nacida en Valencia en 1950, es una tardía y delicadísima hacedora de haikus, esa inasible forma de poesía japonesa. De ella publicamos treinta y dos poemitas de este género, tan exacto en su sencillez que uno se pregunta, dada su inmediata belleza, cómo no existieron antes. A ellos se suman unas reflexiones de la propia Benet sobre su descubrimiento del haiku y su exclusivo cultivo. Ambas mujeres, Circe Maia y Susana Benet, aun teniendo concepciones estéticas muy distintas, comparten su interés por el ámbito doméstico y la contemplación detallista de los fenómenos naturales.

      Esta cierta afinidad las acerca de alguna manera a Karl Blossfeldt (1865-1932), fotógrafo alemán con cuyas imágenes nuestra diseñadora, Carmen Herrera, ha ilustrado este número. Sus fotografías, sobredimensionadas, plasman, desde múltiples puntos de vista, una ingente variedad de plantas vivas que Blossfeldt empleó en sus clases de dibujo antes de que el destino las considerase obras maestras de la nueva objetividad artística.

      El número se completa con los sugerentes e íntimos versos, a modo de estampas cotidianas, del colombiano Rubén Darío Lotero; el vigor imaginativo del peruano Miguel Ángel Zapata, los tiernos poemas a sus hijos del joven riojano Paulino Lorenzo y los nostálgicos e introspectivos de su paisano Juan Manuel González Zapatero.
                                                                                                                              FRANCISCO JOSÉ CRUZ

MANUEL ZABALA RUIZ. Biografía humilde

 El libro de la colección Palimpsesto está dedicado al maestro ecuatoriano Manuel Zabala Ruiz, nacido en 1928, cuya poesía empieza a ser reconocida en estos últimos años, de modo que este volumen es el primero que se edita de él fuera de su país. Biografía humilde, así titulado, recoge la mitad de su parca y rigurosa creación poética. El prólogo, a cargo del poeta y compatriota suyo, Xavier Oquendo Troncoso, expone las singularidades de este mundo poético, en el que las formas clásicas de la tradición española, algunas en desuso, se alían a la brillantez metafórica y a un tono, a la vez humorístico y compasivo, que renueva nuestras esperanzas en el ser humano. Quizá esta heterodoxa amalgama de elementos justifique su marginalidad por tanto tiempo y lo convierta, paradójicamente, en un ejemplo sin par del encuentro de la España de ayer con la América de hoy.

PALIMPSESTO 28 . POETAS DE MI VIDA, recital de Amancio Prada. 24 de mayo de 2013