Curiosamente mi aproximación a Rubén Darío se produce a través de la vía familiar, como algo entrañable. Me llama la
El jugador Para mi abuelo, pese a todo De sus tiempos de ampáyer, heredó la careta y esa mala costumbre
Qué hacer con el deseo que no somos, ya no, y se deshilacha como cuerda dejada a la intemperie. Qué
Un jardín Soy el jardín que la hermosura guarda –comienza así el poeta su casida– verlo sin más –tras el
En el pozo del lenguaje Lentitud es escándalo. Bocina que hiere parachoques y ventanas traseras. Relojes enardecidos, embotellamiento de trenes.
Versiones de Alfonso Martínez Galilea sobre la traducción literal de György Sved Balada de Cylea, amiga infiel El cielo sobre
La poesía está presente en cada uno de los cinco libros en que se divide Días felices en el infierno,
Atrévete A José Miguel G. Soriano Muéstrame aquello que no compartimos, enséñame el revés de tu solapa y sin pudor
Ahí están, dicen las moscas, absortas en su danza prehispánica. Ahí están, insisten murmurando con un zumbido incesante. Ahí están,
Traducción de José Fernández Sánchez Amigo, amigo mío, estoy muy enfermo. No sé de dónde me viene el dolor. O











