Traducción y presentación de Clara Janés

Marcel Hennart nace en Dieppe (Francia) el 3 de agosto de 1918, justo al final de la Primera Guerra Mundial, en la que murió su padre. Durante su infancia vive con su madre en Amiens, y años después se traslada a Bruselas, donde reside actualmente. En 1948 publica su primer libro Les étangs morts (Los estanques muertos) y desde entonces ha escrito veinticinco libros de poemas.

A partir de Miroir multiple (1955) adopta el poema en prosa, movido por un deseo de rigor. Ese mismo deseo le impulsa a escribir, inspirado a la vez en la muerte de su madre y el amor a su esposa, el libro tierno y cruel, La voix de l’herbe. De él dijo Jean Pourtal en Mercure de France: «Lleva el canto muy alto, impresiones tenues, firmemente enlazadas, sentimientos muy pensados y, más alusivo que descriptivo, el poeta nos emociona y nos comunica púdicamente una confidencia apenas susurrada a través de las plantas, las aves, los paisajes».

En Dimensions d l’eau (Dimensiones del agua, 1965) este elemento le lleva a descubrir sus propias fuerzas, sentimiento que se acentúa y contrapone a lo infinito en Mer intérieur (Mar interior, 1970). Unido a este contraste, el paisaje de España despierta la pasión del poeta por lo absoluto, lo que se refleja en Clartés Minérales. Poèmes d’Espagne (Claridades Minerales. Poemas de España, 1974) así como en Les enchantements de la Manche (Los encantos de la Mancha, 1982), obra en la que Don Quijote y el mar, dice el mismo Hennart «son invocados bajo el signo de un amor ideal, imposible sin duda».

Entre sus últimas obras destacan Pensées de sable (Pensamientos de arena, 1985), Mémoire de la lumière (Memoria de la luz, 1986) y Le temps éteint (El tiempo extinguido, 1993).

Ha ejercido labor de crítico en diversos periódicos como Le Thyrse, Joural des Poètes y Marginales. En un principio traductor del italiano y del español, elige finalmente, dadas sus afinidades, esta última lengua. En este sentido, entre otras obras (la poesía de Alejandra Pizarnik, Nemesio Sánchez, Carlos Edmundo de Ory…) ha publicado una importante antología: Poètes d’Espagne. Poésie du silence (Cahiers bleus) y está preparando otra centrada en los años 70 y 80. Este sencillo y profundo poema que presentamos, De todo un nada, surge de la comunión del poeta con la naturaleza, cuyo destello compartido le lleva a aproximarse a la llama común de la vida y su origen, a la eterna pregunta del hombre, situada en oscilación entre Dios y la nada. El poeta halla como recurso final la voz del místico en la afirmación de la realidad divina, siempre que sea enunciada por las criaturas. Consecuente conclusión de quien escribió: «…los horrores de la historia, la estrechez de los cuadros que con frecuencia se nos imponen, que a veces hay que denunciar, no pueden hacer olvidar la libertad esencial del ser nosotros mismos con los demás, con el mundo, en el núcleo mismo de nuestros límites, del pensamiento subyacente de la muerte; de nuestra precariedad. Hay que amar sin querer poseer, respetar lo que nos rodea y nos rebasa (así, la naturaleza ¡tan importante!) en la toma de conciencia -la más lúcida y a la vez más maravillada- del don inmenso que nos es dado en cada instante, de la plenitud de lo que nos abre al sentido de lo eterno».

De todo un nada

un poco de agua en la mano

se seca

también el poema

en el papel

¿qué queda?
en el agua, dicen, había un mundo
de moléculas
en el poema

un grano de amor

*

un grano
para picotear los ojos
para picotear el corazón

*

según los fallos del lápiz
el ave es flor que vuela
la flor es ave que se posa
siempre un mundo aguarda un sentido
en la mina friable

¿que es un trazo?
¿que es un alma?

*

el hálito
la voz de Dios
grávida de todo
grávida de nada
¿qué era entre dos dedos?
y menos aún
la voz del hombre
en la que el pensamiento busca forma
¿qué es?
brisa invisible
en el hueco de la garganta

tu voz me llama
me decías
¿dónde, pues, se halla?

la apariencia del mundo.
frágil
como la voz
¿qué aliento
a cada instante
la arranca de su nada
le da fuerza de burbuja?

*

el universo todo.
el peso tiene de una gota
el resplandor de un pétalo
a punto de caer
donde se inscribe en un relámpago de luz
ignorando nosotros de la flor el destino

         *

*

embarcados en el Soplo
en el vacío del universo
nosotros que creemos ser el mundo
el lenguaje trae el mundo
el lenguaje es voz de una nada
el lenguaje dice Dios

*

si la sombra se obstina en su reino,
¿suscitaremos a fuerza de palabras
el ojo de la luz
adormecido bajo la roca?

*

en el brote.
entregado a las tiranías del hielo
la duración del mundo su luz se endurece
en las puertas del vacío,
abre los ojos al desafío
contra el abismo.

*

hielo,
futuras margaritas.

*

un ángel a veces se arriesga
hasta nuestro fondo
se busca en nuestro umbral
se detiene de pronto
asustado de no hallar
su peso de hombre

*

Dios se hace Dios.
cuando las criaturas.
dicen Dios
                              (Eckhart)