Dos cuervos
«Desdichada como soy, no sé alzar
mi corazón hasta mi boca.»
SHAKESPEARE, El rey Lear
acto I, escena 1
Mi boca retiene al grito
por las plumas,
corazón negro sin historias
que contar.
El otro, el que golpea la carcasa
quiere también el aire.
Mi boca soltará al cuervo
ahora o tarde.
Mi pecho no
mi pecho cueva avara
ciega y vocerío.
Nido
Qué muere cuando muere
hace años mi corazón
espera a mi cuerpo
bajo la tierra
mi corazón ahuecado
bajo la tierra
cuál el miedo
cuál debería ser el miedo
como un huevo
mi cuerpo caerá
tan suave
en mi corazón.
La mujer del muro
Cerrado a piedra y lodo
a cal y canto en cruz
y escuadra resguardado
cómo he de encontrarte nunca
por no verte mis ojos no los tengo en la cara
mis pechos tampoco afuera de tus manos
y sin tus manos ninguna mía alcanza algo
menos las piernas por más desvelos
que ya la tierra sola me camina encima
la inmensa tierra herida
abierta por tu falta.
Vigía
¡Allá va la buena pieza!
¡Allá!
¡Esquina de mala muerte
con peor!
Por estos ojos
me llevo yo el doblón de oro
a la tumba.
Hablen de mí todos
escriban sobre mí –los que puedan
en Nantucket:
«Fue una luz violenta
un ramalazo fue
un golpe de alba
fue la gran ballena blanca
y al oscuro fondo
se fueron sus ojos
sus bravos ojos
sin soltarla».
Oración a la ballena
Blanca santa
madre dolorosa
alma atravesada
por mil lanzas de hierro
cuando asciendas al cielo
como una montaña
llévanos empapados en tu estela
a los pobres de Nantucket
pecadores del Pequod
no nos dejes en la superficie
navegando nunca más
en la lengua abrasante de Ahab
en sus ojos hervidos
en su desvelado resquemado muñón
contra cubierta
muérenos ya descánsanos
madre dolorosa
en la seguras altas nieves de tu seno.
Meditaciones
¿Por qué no persigue arcones con monedas
como todos los cojos mancos tuertos que salen debajo
de las olas mendigando?
¿por qué ballena por qué ballena su cabeza de odio contra mí?
¿por una pierna?
¿una encantada pierna que vería danzar
si mirase bien por mi piel de vidrio?
y no busca en mí como otros el breve aceite
que se acaba en lámparas para ojos
que se acaban
tampoco lo demora el abismo entre ballena
y cachalote
dos montañas de lo mismo para él
ya podría ser nube
ya podría ser amor
tanta furia
el mismo sinsentido la misma devoción
preservada en fuego inmaculada rectilínea
un himno todo un clamor su sombra tras mi sombra
un beso de hierro su arpón ¿un ancla?
y la cuerda el bramante el cabo que ata o cose su corazón
al mío como novio a novia
mi color vacío lo perturba
el color de Dios
que soy
que debo ser
para justificar sus días
océano tras océano
hasta el último
que guardaré en mi seno
porque así hace un dios
antes de sumergirse en el vacío
con su triste criatura
un dios nada
como yo
por aquí
nada por allá
tampoco.
Una esposa en el puerto
En el balcón estará revolviéndose el mar
como un animal limpio en el cordel
batiendo sus mandíbulas
a jalones lo entraré en el cuarto
con estas manos
alisaré sus grandes olas sobre las tablas del piso
entre barreras de coral mis pies como entre torres
y plazas de rodillas por tumbos y bajíos
hasta dar con tu cuerpo resplandeciente
digo:
no caerán los párpados para ese sueño
ya podrá venir el desaliento
su nube su corona de piedra para mi cabeza
lo esperaré con ojos abiertos
halando hasta la última punta del mar
alisando todos los pliegues del mar
si es preciso para hallarte
mi Ahab mi amado.
Rossella Di Paolo (Lima, 1960) estudió Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Se dedica a la docencia universitaria y es escritora invitada en el Programa de Escuela Creativa del Centro Cultural de la Universidad Católica. Colabora eventualmente en medios escritos como El Dominical del diario El Comercio, revista Hueso Húmero, Libros & Artes de la Biblioteca Nacional, y ha participado en diversas publicaciones y exhibiciones multidisciplinarias de poesía, pintura y fotografía.
Ha publicado cuatro libros de poemas: Prueba de galera (Lima, Antares, 1985), Continuidad de los cuadros (Lima, Antares, 1988), Piel alzada (Lima, Colmillo Blanco, 1993) y Tablillas de San Lázaro (Lima, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 2001). Los poemas que presentamos forman parte de un libro en preparación.


